Sobre este proyecto
Este proyecto tiene una particularidad especial: se instaló en un apartamento de playa de un cliente, a más de 200 km de nuestro taller en Zaragoza. La confianza de nuestros clientes nos lleva más allá de la ciudad, y afrontamos cada instalación con la misma exigencia, esté donde esté.
La cocina combina frentes blancos mate con encimera e isla en madera natural, creando un contraste cálido muy adecuado para una vivienda de descanso. La isla central, con placa de inducción integrada, se convierte en el punto de encuentro del espacio, abierta hacia el salón.
El mueble en columna integra horno y microondas a la altura idónea, y el frente de trabajo se resuelve con un salpicadero también en madera, en línea con la encimera, que aporta continuidad visual a todo el conjunto. El grifo en acabado dorado pone el punto de distinción final.
Un proyecto que demuestra que la distancia no es un límite para nosotros: diseñamos, fabricamos en nuestro taller y desplazamos nuestro propio equipo para el montaje, sea cual sea la ubicación.




